La organización estuvo a cargo de Nino Peñaloza y toda la fashion farándula de Lima estuvo presente y yo pequé obviamente de nuevita y miraba a todos lados, tratando de identificar quien es quien (en realidad, estaba mas perdida que 20), pero gracias a Dios estaba rodeada de personas del equipo de Gerardo Privat que ahí iban ubicándome. La organización estuvo buena debo decir, comenzaron casi a su hora, no hubieron mayores problemas técnicos ni mucho menos, lo que ayudó a que sean los diseñadores los protagonistas de la noche.
Pero lo mas importante para mi fue estar rodeada de toda esta gentita fashion en Lima, es gracioso ver como aplican todo lo que proponen los catálogos de Saga y Ripley, ver también
como otros mas originales reinterpretan las propuestas y se adueñan de sus looks, realmente Lima esta evolucionando y eso es maravilloso.
La pasarela en sí, si bien fue de novatos, tuvo interesantes interpretaciones mas que propuestas nuevas, supongo que es normal cuando uno recién comienza en esto, verse influenciado por los grandes diseñadores y yo, maniática de las revistas y antipatiquisima como yo sola no podía con mi genio y anda pensado como ese me hace acordar a la colección primavera verano 2007 de Valentino, muy de alta costura, muy poco usable y hecho en un tocuyo que le quitaba toda la grandeza propia de un traje diseñado solo para pasarela, y es que es así, hay vestidos y creaciones que son solo parte de la expresión artística del diseñador, que no están hechos para que lo pongas en tu fiesta de mañana, solo para mirar, contemplar y decir, ooooooooohhh.
Hubo otro que para mi, fue casi casi el mismo Valentino también que Julia Roberts usó en la entrega del Oscar del 2001, y había uno que estaba listo para la mismisima Madonna en caso decida relanzar su hit Material Girl -Rock Star de los 80's-, pero bueno, supongo que esos son gajes del oficio (mio, que vivo pendiente de esas cosas) y de ellos también (que es inevitable inspirarte en el trabajo de otros).
El vestido ganador, fue uno que ven aquí abajo, un traje corto color turquesa cubierto con piedras naturales y argollas de plata. De hecho, una chambasa del diseñador que bien merecido se lo tenia, pero no se porque me lo imaginé mas que nada puesto en alguna de las bailarinas de Dancing with the Stars, versión La Sirenita con soundtrack incluído (te imaginas la bulla que debe hacer eso cuando caminas??? Imposible para sentarse!). Yo personalmente, para un vestido taaaaan recargado, hubiera reducido los aretes a su mínima expresión y eliminado la coronita esa que tenia la modelo, a little too much, pero sobre gustos y colores no han escrito los autores y esta es solo mi opinión.












